pasta larga (espagueti) con lata de berberechos

La pasta con berberechos se la vi hacer a mi amiga italiana hace muchos años. Me dejó estupefacta, porque yo estaba acostumbrada, como la mayoría de casas españolas a comer macarrones con tomate frito y chorizo, que en algunos restaurantes llaman macarrones a la española ¿?

Es un plato simple que no por ello entraña complejidad.

Ya sabéis que nuestros vecinos italianos tienen mucha técnica en todo lo que tenga que ver con la pasta, y parece que en España somos reacios a practicarla.

Ellos comen pasta tres o cuatro veces a la semana, por eso es importante que sea al dente, una vez que se pase engorda mucho más. Además como textura está mucho más rica, acoge mejor el sabor y por supuesto, es un plato inmediato que no debe dejarse para el día siguiente, congelarse o ser recalentado.

He utilizado pasta larga porque me gusta más para una salsa ligera y líquida como ésta.

Para dos personas:

200 gramos de espagueti/tallarines muy finos (utilizo marca italiana como Barilla o D’Agnesi)

1 lata de conserva de berberechos

1 cebolleta

Un par de ajos

Medio vaso de vino blanco

AOVE

Sal

Lo primero que vamos a hacer es la salsa, pelamos los ajos y cortamos en juliana la cebolleta. En una sarten honda lo freímos a fuego lento para que se poche, después se echa el vino blanco y el caldito de los berberechos, éstos no se añaden todavía, se reservan. Dejamos cocer a fuego medio para que adquiera sabor la salsa.

Mientras cocemos la pasta el tiempo que diga las indicaciones del producto, en este caso al ser muy fino de 3 a 5 minutos.

Añadimos la pasta poco a poco con una cuchara, eliminando el agua, a la sartén de la salsa, añadimos un poquito de perejil y los berberechos. 

Removemos durante tres minutos. Echamos un poquito de sal y listo!


A comer!

risotto con trompetas de la muerte


Un domingo que no tenía nada interesante en la nevera, recordé que tenía un tarro de setas deshidratadas, en concreto eran trompetas de la muerte. La verdad que esta forma de conservarlas es muy útil ya que podemos tenerlas en la despensa, para días como éste.

Hay que hidratarlas con unas horas de antelación, por la tipología de seta, bastante fina y con poco tallo, las puse a remojo en una fuente grande durante 5 horas y se hidrataron perfectamente.

Para darles más vida, las hice en arroz, para probar el sabor que desprende esta seta en un caldo. Hubo diversas opiniones, a mí me encantaron pero al otro lado, pareció demasiado fuerte el sabor.

Para dos personas utilicé:

5 cazos de arroz bomba (prefiero que sobre). Este tipo de arroz da la bienvenida al caldo, hinchándose y teniendo más sabor que el habitual que compramos.

12,5 cazos de caldo (en este caso de pollo, porque era lo que tenía, pero si tenéis verdura mucho mejor, hecho por vosotros o comprado, la segunda opción cada vez está mejor conseguida)

Un par de ajos

250 gramos de setas (yo utilicé trompetas de la muerte)

AOVE

Escamas de sal

Ponemos a freir a fuego lento los ajos en el aceite en una olla pequeña, ya que la receta es para dos, cuando se han sofrito los ajos, añadimos las setas y les damos vuelta con el ajo para que cojan sabor. Posteriormente, echamos el arroz y rehogamos un par de minutos.

Cuando está todo entremezclado echamos 4 cacitos de caldo y seguimos a fuego lento, removiendo, lentamente veremos que el arroz engulle el caldo estando más jugoso. Poco a poco vertemos otros cacitos para que siga engordando el arroz, en 20 minutos o un poquito más, a fuego lento siempre que veamos que cueza, veremos que el arroz está en un punto blandito pero no pasado. Debemos probarlo.

A mí me gusta mucho echar escamas de sal al arroz en vez de la sal refinada, ya que me gusta encontrarme estos tropezones. Animaros y probad porque es una forma diferente de comerlo.

Cuando esté terminado dejamos reposar para que el poquito de caldo que quede sea acogido por el arroz y listo!


¿Qué trucos tenéis con el risotto?